Una escena del documental Imagine: John Lennon (1988), de Andrew Solt, pasa rápidamente de la aspereza a la piedad, cuando Lennon decide encarar a un joven que vagaba por los alrededores de su mansión en Tittenhurst Park, Ascott, en Inglaterra. El joven, demacrado y con los dedos tiznados, mira fijamente al músico y le dice que sus canciones hacen ver el mundo encadenado, como si todo tuviera sentido.
Lennon le responde que no, que el mundo no está encadenado, que le alegra saber que sus canciones lo ayuden a comprender la realidad, pero que su motivación no es tan desmesurada. Luego el joven pregunta en quién pensaba cuando componía sus canciones, sugiriendo que estaban secretamente dirigidas a él. A lo que Lennon responde, tajante, que no, que sus canciones no se dirigen especialmente a nadie.
Quien había alardeado de ser más popular que Cristo, se empeña, ante uno de sus fans, en que no lo escuchen como a un redentor. Luego de la exposición de un descreimiento, similar al de la canción God, el artista pregunta al joven si tiene hambre y lo invita a desayunar en la cocina de su casa. La escena cierra con esa imagen cristiana de Lennon compartiendo el pan con un discípulo, a quien ha, previamente, despojado de toda fantasía de redención.
Historiador y ensayista cubano exiliado en México. Autor de varios libros sobre historia intelectual y política de México, Cuba y América Latina, entre los que destacan "José Martí: la invención de Cuba" (2000), "Cuba mexicana. Historia de una anexión imposible" (2001) -Premio Matías Romero- "La escritura de la independencia. El surgimiento de la opinión pública en México" (2003), "Tumbas sin sosiego. Revolución, disidencia y exilio del intelectual cubano" (2006) -Premio Anagrama-, "Motivos de Anteo. Patria y nación en la historia intelectual de Cuba" (2008) y "Las repúblicas de aire. Utopía y desencanto en la revolución de Hispanoamérica" (2009) -Primer Premio de Ensayo Isabel de Polanco.
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